Las protestas de los maestros, convocadas por los principales sindicatos de la educación, se hacen sentir este viernes en Francia. Los manifestantes exigen la derogación de la medida que dejó sin empleo a casi 9 mil profesionales y piden la dimisión del ministro de Educación, Luc Chatel, quien este martes anunció la impopular medida.
“Habrá menos profesores y menos estudiantes” respecto de hace 15 años, dijo Chatel en declaraciones a la radio RMC, en un intento por justificar la medida.
El ministro aseguró que en las escuelas maternas habrá 25 niños por clase -contra los 27 de la década de 1990- y 22 en las escuelas elementales -contra los 23 registrados en la década pasada.
En la política de bajas está incluida la desaparición de unos 400 puestos de funcionarios de las Redes de Ayuda Especializada a los Alumnos en Dificultad (Rased), después de la destrucción de mil 800 en 2008.
Esta medida sigue a otro importante recorte de personal efectuado a principios del año escolar francés, que ascendió a mil 533 puestos de trabajo.
También las asociaciones que reúnen a padres de los alumnos se unieron a la protesta, incluso a través de acciones espectaculares, como el secuestro simbólico de un decano de la región de Lot-et-Garone, durante la celebración de “la noche de las escuelas”, en Montpellier.
“Diversas acciones de este tipo fueron registradas en 60 departamentos del país”, aseguró Sebastien Sihr, secretario general del sindicato de maestros, según reseñó el diario Le Monde.
La crisis de la educación se agrava en las escuelas medias y superiores, pues en el año escolar 2001-2012, que comienza el próximo septiembre, dejarán de trabajar otros 7 mil 33 maestros.