A pesar del fraude, fue elegido el candidato de la izquierda Mauricio Funes
Victoria electoral del Fmln
Por Freddy Bernal

 

Testimonio: el pasado 15 de marzo el candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, Mauricio Funes, fue elegido presidente de El Salvador. Asesorado y respaldado por la ultraderecha regional y por agentes apenas encubiertos del gobierno estadounidense, la administración de Arena hizo todos los fraudes posibles para imponer su candidato. Pero no lo logró, aunque sí pudo tergiversar los resultados reales, reduciendo la victoria del Fmln a un 51,27%. La movilización masiva llamada por el Fmln cuando estaba a punto de consumarse el fraude puso al país al borde de una confrontación armada, como prolongación de la guerra que después de muchos años culminó con la paz firmada en 1992 en los acuerdos de Chapultepec. El Fmln, ya convertido en partido político legal, y como siempre dirigido por su líder histórico, Schafik Handal, se incorporó al combate político que tiene ahora un nuevo hito. En representación del Partido Socialista de Venezuela y del presidente Hugo Chávez, el autor de esta nota llevó la solidaridad activa de la Revolución Bolivariana.

Gracias a la solicitud del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (Fmln), no sin inconvenientes que trataron de imponer las autoridades fascistas de El Salvador, fui designado Observador Internacional por el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), con una delegación oficial venezolana, como testigo del reciente proceso electoral en el país centroamericano.

La primera observación que debo señalar es la impresionante maquinaria organizativa de un Partido resuelto al triunfo. Organizado, movilizado y disciplinado.

Mucho tenemos que aprender de él en el Psuv: mando unificado, disciplina en el cumplimiento de las líneas trazadas, efectividad en la acción, supeditando militantes y dirigentes sus intereses individuales a los del colectivo; clara dirección de mando y cumplimiento de las órdenes para las tareas.

La segunda, la capacidad descarada de la derecha gobernante, junto al imperio, en el impune manejo de los medios, recursos y trampas electorales. Muertos votando, movilizados de derecha desde Honduras, Nicaragua y Guatemala para ejercer ilegítimamente el voto. Campaña electoral, formal y sucia, fuera de los lapsos legales. Un padrón electoral y registro civil controlado por una empresa privada, en la que sus accionistas son del partido fascista Arena.

La tercera, una estrategia comunicacional, como aquí en varias oportunidades, apuntada a decir que las elecciones estaban apretadas, ("empate técnico"), para después del primer boletín anunciar el triunfo de Arena con todo el poder mediático a su disposición y consumar el fraude. Estimamos que con estos recursos disminuyeron en por lo menos 10 puntos el resultado real del Fmln.

Tal debe haber sido el resultado a favor del Fmln que tuvieron que reconocer 2 puntos de ventaja para las fuerzas del cambio. El Fmln, respaldado por la mayoría del pueblo salvadoreño, derrotó el fraude. Ellos se hundieron en su trampa con asesores del presidente colombiano Álvaro Uribe, la ultra derecha venezolana con Peña Esclusa, Corina Machado, Milos Alcalay y por supuesto los agentes estadounidenses cuyos nombres desconozco, quienes a las 4:30 de la tarde del domingo 15 se reunieron con el Tribunal Supremo Electoral (TSE), sin presencia del único miembro (uno sobre cuatro) del Fmln, para manipular los resultados: en el lobby del TSE oímos al ex canciller colombiano Fernando Araujo decir: "tranquilos, yo he garantizado las elecciones de Uribe, estuve con Calderón en México, estos no pasan la prueba". A los minutos llegaron los cuatro magistrados del TSE para subir juntos al salón de conferencias del hotel que funcionó como sede del Tribunal. Resultado: el primer boletín, a las 7 de la tarde, con sólo el 30%, anunció que el Fmln iba arriba con sólo el 2%. La tensión desatada parecía que desencadenaría una confrontación violenta. El Frente tuvo cordura y tino.

Movilizó al pueblo salvadoreño a la calle y llamó a la solidaridad internacional, en la que nuestro presidente, el comandante Hugo Chávez, fue fundamental.

Respuesta de masas

En pocas horas se movilizaron 100 mil personas a una cuadra del Palacio de Gobierno, en pleno centro de una urbanización de la oligarquía, zona en la que las casas se cuentan por manzanas, no por metros o cuadras.

Las masas se desplazaron de manera torrencial. Las colas en centros electorales y en las vías eran interminables. El pueblo llano salió a votar en contra de la derecha, de los escuadrones de la muerte del criminal fundador del paramilitarismo salvadoreño, el mayor Roberto D' Aubuisson, agrupados en Arena, respaldados por AD−Copey desde Venezuela y por Estados Unidos en su momento. El Fmln estaba en la calle, dirigiendo esta vez la batalla electoral como vanguardia liberadora.

"Es ahora o nunca, a nosotros no nos pueden meter miedo, ya pasamos lo peor", nos decían hombres con muchos años a cuestas y los signos de la guerra en el cuerpo. Estaban decididos a triunfar.

Se percibía furor de calle, ebullición social, decisión de cambio, de revolución, con voluntad pacífica pero a cualquier costo, si fuera el caso.

El grito era: "ahora o nunca". Así fue. Y se dio un paso más.

El Fmln, con el aguerrido pueblo salvadoreño, ha demostrado que sólo la movilización popular vence a las fuerzas de la reacción, sumado el apoyo de la solidaridad internacional integracionista. Esto ha sido demostrado una vez más en El Salvador y así estamos avanzando en América. En alianza de nuestros gobiernos progresistas, y sobre todo de las fuerzas revolucionarias del continente, el objetivo por el que murió Bolívar, convencido de que había arado en el mar, finalmente llegará.




Hoja de ruta

Antes de sumarse a las filas de la revolución, Freddy Bernal fue oficial de policía especializado en operaciones especiales. Con cursos en el exterior, "incluso en la fascista Colombia", se empeña en subrayar. Por supuesto esos cursos eran para defender mejor el orden de las clases dominantes. Pero, explica, "me llegó y tocó el cambio, la reflexión y la herencia bolivariana y zamorana. Nos alzamos el 27 de noviembre de 1992 para apoyar la insurrección de Hugo Chávez del 4 de febrero y de un pueblo masacrado el 27 y 28 de febrero de 1989. Durante años he sido un soldado de este proceso. Creo que algo he aprendido en los caminos de esta nueva revolución latinoamericana que remueve al mundo".

Bernal fue alcalde de Caracas por dos períodos. Ahora, como dirigente del Psuv, es Vicepresidente para la Región Andina.

 




AméricaXXI
Desde Venezuela para todo el continente