Las fuerzas de izquierda de México participarán de las elecciones presidenciales y legislativas del 1º de julio de 2012 en un frente amplio democrático. El denominado Movimiento Progresista contiene al partido de la Revolución Democrática (PRD), y a los movimientos Ciudadano, Diálogo para reconstrucción de México (DIA) y de Regeneración Nacional (Morena).
El candidato presidencial de la izquierda será, una vez más, Andrés Manuel López Obrador, quien venció en un proceso interno, realizado a través de encuestas de opinión, a Marcelo Ebrard, jefe de gobierno del Distrito Federal.
López Obrador señaló que el Movimiento Progresista “deberá tomar decisiones colegiadas y fortalecerse con la participación de líderes de opinión, grupos civiles y activistas para construir un Estado social y democrático, plural e incluyente”.
La alianza progresista tendrá como rival a la coalición Compromiso por México, encabezada por el histórico Partido Revolucionario Institucional (PRI), junto al Partido Verde Ecologista (Pvem) y la agrupación Nueva Alianza.
Ambos frentes políticos disputarán la presidencia al oficialista Partido Acción Nacional. Para los comicios del 2012 están convocados unos 80 millones de ciudadanos, que deberán elegir al sucesor del mandatario Felipe Calderón y más de dos mil cargos de elección popular, incluidos 628 legisladores.